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16 de diciembre de 2007
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(Terra) Destacamos ahora un reciente estudio inglés que ha descubierto que personas con leves síntomas de depresión o ansiedad durante el curso de su vida, fueron en su momento bebés de talla más pequeñas que las personas con mejor salud mental.
Esta correlación entre la proporciónn-efecto, concluye con que cuanto menos peso tenga un bebé al nacer, es más probable que sufra de mayor desórdenes anímicos.